Todas las acciones médicas
conllevan un riesgo implícito asociado. Las técnicas
de fecundación asistida en sus diferentes etapas están
sujetas a complicaciones que, aunque son de rara presentación,
deben formar parte de los elementos que la pareja considere antes
de otorgar su consentimiento para ingresar al programa.
Síndrome
de Hiperestimulación Ovárica: La estimulación ovárica con elevadas
dosis de gonadotrofinas lleva consigo el riesgo del
síndrome de hiperestimulación, en el
cual los ovarios adquieren gran tamaño y se
manifiesta con dolor. Se puede presentar acumulación
de fluido en la cavidad abdominal (ascitis) y, rara
vez, en la torácica.
La paciente puede sufrir una acentuada distensión
abdominal, náuseas y vómitos. Aproximadamente
el 10% de las mujeres sometidas a la hiperestimulación
ovárica presenta una forma leve de este síndrome.
Menos del 1% tiene un caso severo que requerirá
hospitalización. Esta condición suele
resolverse espontáneamente en algunas semanas
con medidas de apoyo médico.
Embarazo
múltiple: En todas las técnicas
de reproducción asistida la posibilidad de
embarazo múltiple aumenta cuando se transfiere
más de un embrión. Existen numerosas
consecuencias maternas y neonatales derivadas del
embarazo múltiple. En estos casos se puede
necesitar reposo u hospitalización durante
varias semanas e inclusive meses. Hay mayores probabilidades
de que la madre desarrolle un cuadro hipertensivo
del embarazo, presente abortos tardíos, parto
prematuro, niños de bajo peso o con alguna
malformación.
La posibilidad de un embarazo
ectópico, que constituye la anidación
fuera de la cavidad uterina, asciende a un 1-2% en
los procedimientos de fecundación asistida.
Finalmente,
las parejas sometidas a fecundación asistida
suelen describir las experiencias vividas como "una
montaña rusa emocional", debido
a que los tratamientos suelen ser largos y complejos.
Estos procedimientos crean, a menudo, elevadas expectativas
y no es infrecuente la frustración al no cumplirse
las metas deseadas.
En ocasiones, este sentimiento lleva a una depresión
y baja autoestima. Cuando esto sucede, es muy importante
contar con el apoyo de los amigos y miembros de la familia.
Algunas parejas podrían requerir de ayuda psicológica
profesional.