La anestesia junto a la asepsia y los antibióticos, es considerada uno de los grandes descubrimientos en la historia de la medicina y ha tenido un desarrollo espectacular en los últimos años.
Desde la antigüedad se han utilizado métodos para inducir pérdidas de conciencia y poder así realizar tratamientos quirúrgicos u otros procedimientos dolorosos. Desde esos tiempos hasta ahora, la anestesiología se convirtió en una especialidad médica.
Los anestesiólogos modernos participan en la preparación del paciente antes de la intervención quirúrgica y también en el tratamiento del dolor posterior a la operación o en patologías que lo producen.
Alrededor de 1846 se comienza a utilizar en Europa y U.S.A la anestesia con éter.
La práctica de la anestesia se limitaba a administrar éter usando una mascarilla y controlar los signos vitales con un estetoscopio y un manómetro de presión, evaluando el estado de conciencia a través del tamaño de las pupilas.
Con el tiempo la anestesia ha tenido un avance espectacular desarrollando medicamentos cada vez más seguros, con menos efectos adversos y modernas tecnologías que permiten mantener un control absoluto de las funciones vitales, permitiendo que las cirugías o procedimientos habitualmente dolorosos, puedan ser realizados con la máxima seguridad. |