
Las personas con EPOC suelen tener contaminadas sus vías áreas con gérmenes potencialmente patógenos, que se activan durante las exacerbaciones. Estudios señalan
que el uso de antibióticos durante las exacerbaciones infecciosas retrasarían los síntomas y la velocidad de progresión del daño pulmonar.

La primera medida en personas con EPOC es prevenir las exacerbaciones. Todos estos pacientes deben recibir cada año la vacuna contra la influenza antes que comience el invierno. También se recomienda la vacunación contra el neumococo, bacteria responsable de muchas neumonías.
La rehabilitación pulmonar, que incluye un programa de educación y ejercicios físicos para mejorar la condición cardiovascular, ha significado una avance en la calidad de vida de estos enfermos.
Los pacientes que se encuentran en una etapa avanzada de la enfermedad y que presentan un aumento del anhídrido carbónico en la sangre, así como aquellos que padecen de obstrucciones en el sueño, se pueden beneficiar con un equipo de BIPAP que los ayuda a respirar cuando duermen. |