Una excelente forma de quemar calorías de manera aeróbica es con la bicicleta, ya sea en la calle o en una estática. Así también aumenta el ritmo cardiaco, la circulación sanguínea y mejora la resistencia.
Al andar en bicicleta se trabajan los glúteos y todos los músculos de las piernas, además de ser un trabajo aeróbico importante. Asimismo, al no ser un ejercicio con impacto, no se corre el riesgo de desarrollar lesiones.
Lo ideal es andar en bicicleta al menos 30 minutos cuatro a cinco veces por semana y la bicicleta debe tener un tamaño adecuado a la persona que la va a utilizar y ser, en lo posible, liviana y con al menos 18 cambios de velocidad.
Además, el asiento debe estar a la altura de la cadera cuando la persona esta parada al lado de la bicicleta. El manubrio debe estar a una altura y distancia que permita mantener la espalda recta y con la pelvis en la misma línea del pedal. Asimismo, se debe utilizar un asiento o sillín confortable y zapatillas de suela dura para evitar lesiones por el apoyo en los pedales.
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