Las personas con diabetes tienen un alto riesgo de sufrir de enfermedad periodontal, la que generalmente comienza a temprana edad, antes de los 40 años.
Esto puede alterar la glicemia y juega un papel importante en la pérdida de piezas dentarias.
La primera etapa de esta patología es llamada gingivitis, que es la inflamación de las encías. Se produce por un mal cepillado y hábitos relajados de limpieza bucal.
Esto incrementa la placa bacteriana, que es una capa pegajosa que proviene de los alimentos, saliva y bacterias, y que se va depositando en el diente cerca de la encía.
Si la gingivitis no se trata puede acarrear una seria infección en la encía y la pérdida de dientes. Por eso es importante prevenirla cepillándose mínimo dos veces al día y usando seda dental.
Consejos para un buen cepillado:
Usar un cepillo suave con puntas redondeadas.
Cepillar entre diente y encía.
Cepillar la superficie exterior de los dientes en círculos cortos y desde la encía hacia abajo. Hacer lo mismo en la superficie interna de los dientes.
Cepillar la superficie y bordes de la lengua.
Cepillar el paladar superior.
El cepillado debe durar por lo menos cinco minutos.
Usar seda dental una vez al día para remover la placa bacteriana que se deposita entre los dientes.
Control dental
Es fundamental controlarse cada seis meses con el dentista e informarle que se es diabético. También hay que preguntarle cómo cepillar los dientes, de qué manera se usa la seda dental y qué alimentos ayudan a una buena salud dental y cuáles no.
Si las encías sangran al comer o al cepillar los dientes podría haber una infección.
Si la diabetes está mal controlada, la mayoría de los tratamientos periodontales deberían postergarse hasta que mejoren los controles. Sin embargo, una infección seria requiere tratamiento inmediato.
Si es necesario realizar una cirugía dental, el dentista debería conversar con el médico tratante sobre los detalles de ésta para decidir juntos cómo ajustar el procedimiento.
Las cirugías periodontales tienen que programarse en la mañana, después del desayuno y de la dosis matinal de insulina.
Si hay un mal control de la diabetes y es necesario realizar con urgencia algún procedimiento dental, se recomienda que se efectúe con el paciente hospitalizado. |