Nefrología
Servicio de hemodiálisis
 
Biopsia Renal Percutánea
Instalación de Catéteres para Hemodiálisis
Diálisis
 
 
 
Bipsia Renal Percutánea
FLECHAInstalación de catéteres para Diálisis

Diálisis

 

1.-BIOPSIA RENAL PERCUTÁNEA


Consiste en obtener una muestra de tejido renal por punción, para que sea examinada por el patólogo con el fin de establecer un diagnóstico e indicar el tratamiento apropiado.

Para efectuar la biopsia, el riñón es localizado por vía posterior mediante una ecotomografía. Luego se aplica anestesia local en la piel y bajo visión directa se introduce una aguja especial hasta contactar la superficie del riñón. Situada en el lugar preciso, la aguja se acciona y se retira con un pequeño trozo cilíndrico, que constituye la muestra para estudio.

Inmediatamente después se aplica presión sobre el área puncionada para minimizar la formación de un hematoma y se cubre el sitio con una gasa que podrá ser retirada al día siguiente.

Preparación:

Ayuno de sólidos y líquidos por seis horas.
Se deben traer los exámenes de laboratorio recientemente tomados (orina, creatinina plasmática y estudio de coagulación).

El procedimiento dura entre 20 y 30 minutos.

Después del procedimiento:

La persona debe permanecer en reposo por lo menos 12 horas.
En las primeras 24 horas luego de realizada la biopsia renal, es posible que la orina se tiña con un poco de sangre.
Se deben evitar los esfuerzos físicos durante las dos semanas siguientes.

A medida que desaparece el efecto de la anestesia local es frecuente sentir un pequeño dolor interno que pasa en pocos días.

El mayor riesgo del procedimiento es un sangramiento significativo del sitio de punción. En el 1% de las biopsias se requiere transfusión de sangre.


2.- INSTALACIÓN DE CATÉTER PARA HEMODIÁLISIS


En caso de ser necesario reemplazar la función renal mediante hemodiálisis, se debe tener acceso a una vena de alto flujo sanguíneo. Esto se logra -en ausencia de una fístula arteriovenosa-, mediante un catéter especial que se puede ubicar en una vena del cuello o de la ingle. Estos catéteres son tubos plásticos flexibles con un diámetro suficiente para permitir un flujo de sangre adecuado al procedimiento.

La colocación del catéter se puede hacer en forma ambulatoria o durante una hospitalización. Una vez puesto en su sitio, es fijado a la piel, pudiendo mantenerse por semanas o meses. En situaciones de especial dificultad es necesario contar, para su aplicación, con la ayuda de rayos X o ultrasonografía.

Hay que tener presente que el catéter para hemodiálisis puede sufrir complicaciones con el correr de los días:

Coagulación
A veces se forman coágulos que pueden obstruir el lumen y que impiden el flujo de sangre. Cuando esto ocurre se debe tratar de disolverlos para recuperar su funcionalidad. Si no resulta, será necesario retirarlo y colocar uno nuevo.

Infección del catéter
Se debe mantener siempre un buen cuidado y mantención del catéter, ya que existe el riesgo de que los gérmenes que habitan normalmente en la piel puedan infectar el sitio de entrada y propagarse en toda su extensión.

En caso de que aparezca fiebre o calofríos, el paciente tiene que consultar inmediatamente al médico. El tratamiento consiste en la remoción del catéter y en el uso de antibióticos.

El procedimiento dura entre 20 y 30 minutos.

 
3.-DIÁLISIS


Este procedimiento está destinado a reemplazar una de las funciones del riñón, que es limpiar la sangre de las impurezas que el metabolismo del cuerpo genera.

La diálisis se hace necesaria cuando existe una insuficiencia renal. Permite que las toxinas acumuladas en la sangre por la falla del riñón, sean eliminadas a través de una membrana artificial externa al cuerpo, como es el caso en la hemodiálisis, o una membrana del propio cuerpo, como en el peritoneo - peritoneodiálisis -. Además, el procedimiento permite que entren al cuerpo algunos componentes químicos que se consumen durante la falla renal.

El tratamiento consiste en hacer circular la sangre del enfermo cargada de impurezas en paralelo a un líquido limpio, separados por una membrana. Los traspasos de los compuestos químicos, de la sangre al líquido de diálisis y viceversa, se producen por diferencias en las concentraciones que permiten que la sangre recupere sus características originales.

Usando la misma membrana, pero aplicando diferencias de presión en los compartimentos, es posible extraer el exceso de líquido que se acumula en el cuerpo mediante un proceso conocido como ultrafiltración.

La diálisis puede ser usada por un período transitorio en presencia de una falla renal aguda o como tratamiento permanente cuando se produce una falla renal irreversible o insuficiencia renal crónica.

El procedimiento dura cuatro horas.

 
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