El sistema inmune es el encargado de defender al organismo de infecciones y
de distinguir lo propio de lo ajeno.
La inmunología clínica se dedica al estudio
de todos aquellos desórdenes del sistema inmune, los
que se clasifican en tres grandes categorías:
a.- Inmunodeficiencias:
es cuando el sistema inmune falla en
otorgar adecuada protección al organismo.
Las inmunodeficiencias pueden ser primarias (congénitas)
o secundarias (adquiridas). En este último caso el
defecto es producto de alguna enfermedad (SIDA, cáncer),
medicamentos (corticoides), tratamientos (quimioterapia,
radioterapia) y carencias nutricionales, etc.
b.- Autoinmunidad: el
sistema inmune desconoce y ataca al propio organismo, como
ocurre en el lupus eritematoso sistémico o en la
artritis reumatoidea.
c.- Reacciones de hipersensibilidad:
el sistema inmune reacciona exageradamente
a sustancias como pólenes, malezas, alimentos, medicamentos,
etc. Ejemplos de estas patologías son los distintos
tipos de alergia, asma bronquial, dermatitis atópica,
urticaria, angioedema y anafilaxis.
La inmunología es una especialidad que trabaja en estrecho
contacto con otras áreas de la medicina como dermatología,
broncopulmonar, reumatología, infectología y
oncología.
El estudio de las inmunodeficiencias, enfermedades autoinmunes
y reacciones de hipersensibilidad, se basa en una historia
y examen físico detallados. La función del sistema
inmune se evalúa cuantitativa y cualitativamente por
medio de exámenes de laboratorio. Asimismo, en el caso
de las enfermedades autoinmunes, se pueden identificar autoanticuerpos
involucrados en procesos de autodestrucción.
Para el estudio de las reacciones de hipersensibilidad se
utilizan, además, tests "in vivo", los que
muestran directamente la reacción del sujeto a una
determinada sustancia. El Laboratorio de Broncopulmonar de
Clínica Alemana cuenta con personal entrenado en la
realización de esas pruebas cutáneas para evaluar
la respuesta del paciente a diferentes alergenos.
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