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Noticias de Maternidad

MASTITIS EN LA LACTANCIA: un problema tratable

La mastitis es la inflamación aguda o crónica de la glándula mamaria que se observa, con mayor frecuencia, asociada al proceso de lactancia. Es común y usualmente afecta una sola mama.

Ocurre porque ingresan gérmenes por el pezón al sistema de conductos encontrando condiciones apropiadas para su multiplicación en la leche retenida.

Uno de los síntomas más comunes de la mastitis es la fiebre, de ascenso rápido sobre 39 o 40°C., la que puede ir acompañada de calofríos y compromiso del estado general. También hay otros signos asociados como dolor, enrojecimiento y aumento de calor local.

Quienes tienen mastitis no necesariamente tienen que suspender la lactancia, ya que ésta no es dañina para el bebé, pero sí deben tomar, recetados por su ginecólogo, antiinflamatorios y antibióticos contra los gérmenes causales, además de extraerse la leche eficazmente después de cada amamantamiento.

Si la mastitis no es tratada de manera adecuada y oportuna, puede evolucionar hacia un absceso. En estos casos, el especialista debe realizar un drenaje quirúrgico.

PREVENCIÓN Y CUIDADOS

Asear la región areolo-pezón antes y después de dar pecho y así tener una técnica de lactancia adecuada.

Vaciar ambos pechos después de amamantar para evitar que los gérmenes encuentren leche retenida y se produzca una infección.

Departamento de Ginecología: 210 109