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-¿De qué alimentos deben cuidarse las embarazadas?
-No deben comer productos de origen animal crudos o sin proceso de pasteurización o cocción adecuada. Carne cruda, leche de campo, quesos u otros productos artesanales en los que no podemos certificar sus procesos de calidad. También hay un grupo de alimentos con los que hay que tener cuidado: “Los embutidos y jamones que habitualmente tienen procesos adecuados en su preparación. Sin embargo, al consumirlos sin cocción, pueden potencialmente contener Listeria, aunque esto es poco probable”. El alimento ideal es el que es cocinado delante de uno. Sin embargo, hay que tener cuidado y no dejarse llevar por una psicosis innecesaria.
-¿En qué etapa del embarazo puede afectar la enfermedad?
-En todo el proceso. Si se presenta antes de que el feto sea viable, se corre el riesgo de que la Listeriosis pueda dañarlo irreversiblemente, y provoque una pérdida del embarazo.
Si la enfermedad se presenta después de las 24 semanas, es posible diagnosticar si el feto está siendo afectado a través de una amniocentesis, y es posible adelantar el nacimiento ya sea por un parto o una cesárea, con el fin de evitar que la infección produzca la muerte fetal.
María Gracia Larraín:
“Tuve Listeria en mi embarazo esperando gemelas”
En febrero de 2008, María Gracia Larraín (26) esperaba mellizas. No había llegado aún a las 22 semanas de gestación cuando contrajo la Listeria. Fue una de las primeras embarazadas contagiadas con este brote. El diagnóstico oportuno y un adecuado manejo médico lograron salvar la vida de sus hijas Guadalupe y Lourdes. “Fui por el fin de semana a Santo Domingo. Volví con mucho dolor de cabeza, pero pensé que era jaqueca.
Dos noches después seguía con dolor y llamé al Dr. Yamamoto. Me dijo que me fuera a la Urgencia”, cuenta. Los síntomas no indicaron nada más, por lo que luego de los exámenes de rutina, María Gracia volvió a su casa. En la noche siguiente empezó la fiebre.
Según el Dr. Masami Yamamoto, el diagnóstico se logró gracias a que “la paciente consultó a tiempo y tuvo más síntomas. Cefalea, fiebre y decaimiento. Al principio se pensó en alguna patología neurológica o sinusitis, pero como el diagnóstico no era categórico, el equipo de Infectología, encabezado por el
Dr. Luis Miguel Noriega, pensó en Listeriosis”.
Una decisión difícil
María Gracia estaba con 22 semanas y las mellizas no tenían opción de vida extrauterina. “Dimos las dosis de antibiótico en su concentración más alta y, de acuerdo con la familia, esperamos la evolución natural.
Un parto prematuro no podía detenerse, debido a la infección, pero cada día que pasara le daba más oportunidad a las niñas. En la semana 24, cuando ya se había administrado corticoides para acelerar la madurez pulmonar, comenzó el parto”, recuerda el Dr. Yamamoto. Lourdes y Guadalupe superaron los 500 gramos y las 24 semanas.
El día que realizamos la entrevista, cumplían un año desde que fueron dadas de alta. “Nacieron el 29 de febrero y no tuvieron secuelas de la Listeria, aparte de los problemas típicos de los prematuros. Ellas están muy bien”, cuenta la madre. |