

El niño comienza a arrastrarse o a gatear. Ya se sienta solo y si se le toma de las manos puedeponerse de pie desde el suelo con su propia fuerza. También realiza movimientos de pasos cuando se le coge desde debajo de los brazos.
Repite sílabas del mismo sonido como ba-ba, ma-ma, da-da, ta-ta. Éstas nounecesariamentetienen un significado para el bebé. Ahora reconoce su nombre y se davueltacuando lollaman.Es capaz deseñalar con el dedo su nariz, oreja y boca cuando se lo piden.
A esta edad el niño empieza a reconocer a los extraños, por eso llora fácilmente o se asusta si lo toma alguien que no conoce.
Lo mismo le provoca las conocidas mamitis y un llanto inmediato al separársele de la mamá. Refuerza su conocimiento del proceso causa-efecto tirando cosas al suelo y disfruta al verlas caer y escucharlas sonar.


El juego es el principal modo de aprendizaje del niño
Darle espacio para que gatee, tomarlo de sus brazos para que dé pasos y colocar objetos distantes para que los alcance es un gran incentivo. Pelotas, autos, cualquier cosa que se mueva sirve para este objetivo.
Repetir junto al bebé las sílabas que emite y enseñarle
el nombre de las partes de su cuerpo ytodas las cosas, animales
y personas que ve, es una forma de estimularsu lenguaje ycomprensión
del mundo. Para esto sirven los libros de género con poco
texto y dibujos grandes y coloridos.
También
se le debe dejar tirar cosas, ya que no se está burlando
de quienes le recogen los objetos, sino que está aprendiendo
a conocer el efecto de sus acciones y tal como un aprendiz de física,
disfruta con la maravilla de la ley de gravedad y los sonidos. Juegos
de torres que, al principio sólo desarmará, son de
gran utilidad.
Sociabilidad
El niño comienza a abrir su mundo social, rechaza a los extraños y se hace muy dependiente de la madre. Es una etapa difícil porque llora cada vez que la mamá se va de la casa o sale de la pieza.
Si se trabaja lo más recomendable es acortar las despedidas, mientras más largas, peor. Si se está en la casa, va a pedir brazos constantemente. Hay que atenderlo sin pensar que se le está maleducando por responder a su mamitis, y tener paciencia, ya que es una etapa y pasará.
También empieza a relacionarse con pequeños de su edad, pero todavía no es capaz de jugar en conjunto. Seguramente tendrá su primer llanto porque le quitaron un juguete, el que no debe tener gran trascendencia. Estar con otros niños y más gente es una gran inversión para su sociabilidad futura.

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