Quizás lo más curioso sobre el daltonismo es que John Dalton, el científico a quien debe su nombre, tuvo que hacer sobre sí mismo el primer análisis para definir este trastorno que él padecía y que, seguramente, había detectado porque su percepción de los colores no era la misma que la de la gente que lo rodeaba.
En 1794, Dalton publicaba su estudio sobre la ceguera de los colores, que hizo que incluso él tuviera que dedicarse más a la teoría y el estudio que a la práctica de la química por su dificultad para diferenciar unos tonos de otros.
Pero esta no es la única anécdota de la vida de este científico. Cuáquero devoto, Dalton siempre vistió ropas sencillas y de color oscuro. Ello hizo que sus amigos quedaran sorprendidos cuando, para ser presentado al rey Guillermo IV en 1832, lució una vestimenta académica escarlata. Sin embargo, a él le pareció que era de color gris oscuro y la llevó sin preocupación. Gajes de un daltónico.
El daltonismo es una condición hereditaria ligada con el gen recesivo del cromosoma X que tiene relación con el sexo. Como resultado, muy pocas mujeres son daltónicas, mientras que aproximadamente 1 de cada 10 hombres sufren de cierto grado de daltonismo. Una cifra bastante alta pero en la que hay que tener en cuenta que existen muchos grados de este trastorno y que hay personas que nunca se dan cuenta de que padecen de esta enfermedad.
Como se trata de una condición crónica, en general, las personas que la padecen llevan una vida bastante normal. Crean sus propios trucos o ayudas para no confundir los colores de las cosas y, en general, pueden desempeñarse en cualquier profesión, salvo la de pilotos, ya que este trastorno les impide una buena visibilidad al volar.
Generalmente son los padres los que se dan cuenta del daltonismo en sus hijos cuando llega la hora de que aprendan los colores, o por las particulares tonalidades que agregan a sus dibujos escolares. Desde ese momento, y como no hay tratamiento conocido para la ceguera de colores, son los mismos padres los que tienen que guiar a sus hijos para que aprendan a vivir con su condición.