"Después de enterrar a su señora, el abuelo se murió de pena". Esta frase tan popular expresa de la forma, quizás, más burda lo que la gente entiende por enfermedad psicosomática. Nadie se muere de tristeza, pero, sin duda, esta emoción puede provocar algunos trastornos.
El doctor Alejandro Koppmann, psiquiatra de Clínica Alemana, explica que las patologías psicosomáticas afectan corporalmente, pero en su inicio, aparición, mantención o desaparición influyen factores psicológicos.
"El origen de este concepto está en que la medicina separaba mucho el cuerpo de la psiquis, se veía que ambos no tenían relación, entonces cuando no le encontraban una causa a una enfermedad, decían que era psicosomática. Pero ahora se la entiende como un continuo en que alguna parte de ella tiene alguna relación con las emociones, por ejemplo, una fractura puede ser 99% de origen físico y la alopecia areata -caída del cabello- 99% de origen emocional", dice.
El grupo de las más comunes está compuesto por males como, colitis ulcerosa, alergia cutánea, disfonías, artritis reumatoidea, úlcera gastroduodenal, migraña, cuadros de dolor e hiperémesis gravídica (vómitos excesivos en embarazadas). "Sin embargo, cualquiera puede ser de este tipo", sostiene el doctor Koppmann.
Incluso un simple resfrío es susceptible de ser provocado por la psiquis. De acuerdo con una investigación publicada en la última edición de la revista Psychosomatic Medicine las personas que tienen emociones positivas manifiestan una mayor resistencia a desarrollar un resfrío.
El estudio consistió en evaluar a un grupo según si los miembros experimentaban emociones negativas o positivas, luego se les introdujo gotas nasales que contenían dos virus y se les monitoreó en cuarentena para verificar la presencia de la enfermedad.