Una ducha diaria es algo que todos los hombres hacen. Sin embargo, dentro de la limpieza hay una parte del cuerpo que a veces es dejada de lado: el pene.
Lo que muchos de ellos no saben es que realizar un exhaustivo aseo de este órgano puede ayudarlos a evitar el desarrollo de un cáncer de pene, enfermedad poco común, pero que el año 2000 causó la muerte de 23 chilenos.
RELACIÓN DE PAREJA
El doctor Poblete señala que, luego de la cirugía de pene por cáncer, la vida en pareja se complica, porque los hombres entienden esto como una mutilación de su virilidad. Les cuesta mucho asumir que la relación de pareja tiene que cambiar.
En el caso de una extirpación parcial, el hombre puede volver a tener capacidad para penetrar, sin embargo, la evolución de la relación de pareja dependerá del manejo de su sexualidad. Cuando se trata de una amputación total es posible reconstruirlo.
"El sexo masculino no está acostumbrado a sufrir estos embates espirituales. Lo que aparenta el enfermo frente al doctor es una cosa, pero la realidad es absolutamente distinta", señala el médico.
|
| |
Como explica el doctor Patricio Poblete, urólogo de Clínica Alemana, la falta de higiene es una condición desencadenante de esta patología: "El urólogo debe enseñar a hacer un buen aseo, que consiste en retraer todo el prepucio hacia atrás y sacar el esmegma, que es una sustancia natural que se acumula alrededor del glande del pene en los hombres no circuncidados.
Este hábito debe inculcarse desde la infancia. Es por eso que quienes han sido circuncidados tienen pocas probabilidades de desarrollarlo".
El esmegma actúa produciendo una irritación en la mucosa de la zona, lo que se convierte en uno de los factores condicionantes para la presencia de lesiones premalignas. Otros factores de riesgo que menciona el especialista, son la edad avanzada y la promiscuidad; esta última porque hay mayores posibilidades de contagiarse el virus papiloma humano (HPV), que puede producir infecciones, las cuales favorecen el desarrollo de esta patología.
Los primeros síntomas del cáncer de pene pueden ser picazón en la zona del glande o por debajo de la piel. Es importante diferenciar las lesiones benignas de las que pueden producir riesgo.
De acuerdo con el médico, "aquellas lesiones de pene que parecen inofensivas, pero al ser tratadas como tales no mejoran o cambian sus características, deben ser analizadas por un especialista".
Generalmente, la enfermedad se presenta con la aparición de heridas rojizas, excavadas o solevantadas, las que pueden derivar en ulceraciones cuando no se tratan a tiempo. "Lo que más incomoda de las que están avanzadas es la ulceración, el mal olor y la secreción, más que el dolor, que es bastante soportable", señala el urólogo.
|