
Muchas personas padecen silenciosamente de halitosis, es decir, de mal olor en su boca. Esta alteración no sólo puede ser síntoma de otra enfermedad, sino que además puede aislar socialmente a quien la padece. La buena noticia es que existen efectivos tratamientos para revertir esta alteración.
El periodoncista de Clínica Alemana Eduardo Aguilera explica que "en el 85-90% de los casos esta afección tiene un origen bucal y en el 10% restante se produce por una anomalía en la vía aérea superior, es decir, por problemas sinusales, de adenoides o amígdalas".
Dadas estas cifras, lo más probable es que el mal aliento se origine por cuadros bucales. En este sentido, es común que se produzca en el dorso posterior de la lengua, debido a compuestos volátiles sulfurados que emiten ciertas bacterias desde su metabolismo -específicamente las anaerobias gram negativas-.
También se ven afectados pacientes con enfermedad peridontal, ya que se produce un aumento de bacterias que infectan la encía. Además de personas con caries o con obturaciones desbordantes, que provocan que se acumulen alimentos en ciertos lugares, produciéndose su descomposición.
Sin embargo, el especialista aclara que la halitosis también se puede presentar de manera transitoria, sin que existan patologías asociadas. Esta situación se observa en sujetos sanos a nivel bucal, pero que de igual forma tienen mal aliento, ya sea por el consumo de cigarrillos y café, o por una alimentación rica en proteínas, cebolla y ajo, entre otros.
Se ha comprobado que la sequedad en la boca debido al ayuno o por el consumo de fármacos como los ansiolíticos, también originan eventos de halitosis, ya que se disminuye el flujo salival con lo que proliferan bacterias. Cabe destacar, que también existen patologías que provocan esta alteración, como la diabetes.