
Conocer el comportamiento de las células tumorales, saber cómo está la estructura y función de su ADN, cuántas alteraciones tienen, dónde se encuentran y sus reacciones frente a diversos tratamientos, sólo es posible con muchas muestras tumorales. Al juntar un importante número de casos, éstas se van depositando en bancos de tumores con el fin de tener resultados reproducibles que permitan un adecuado estudio del origen de un cáncer.
En este contexto es que el jueves 12 de abril se realizó un simposio en el que se analizaron las políticas para la investigación sobre cáncer en Chile. Contó con la presencia de la ministra de Salud, Soledad Barría, y del doctor Claus Krebs, médico director de Clínica Alemana de Santiago. Además, vinieron expositores desde España, Estados Unidos y Brasil, quienes dieron a conocer la experiencia de sus países.
En Chile, el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT), a través de proyectos bicentenarios, permitió la creación de Consorcios de Tecnología e Investigación en Salud (CTI SALUD S.A.) destinados al estudio del cáncer.
"El objetivo del simposio fue definir las políticas públicas y privadas necesarias para la investigación de excelencia sobre cáncer en Chile y dar las pautas para la obtención de recursos, con el fin de desarrollar la investigación científica de manera competitiva y exponer los resultados a nivel internacional. Fue también una oportunidad de reunir y potenciar la formación de centros o núcleos de investigación en cáncer",
explica el doctor Iván Roa, jefe del Servicio de Anatomía Patológica de Clínica Alemana y Director del Banco de Tumores de Chile.
Qué es un Banco de Tumores
Los días 13 y 14 de abril se realizó el Primer Curso Internacional de Banco de Tumores y el Tercero de Latinoamérica. El objetivo fue establecer las bases de cómo crear, desarrollar y llevar a cabo la administración y ejercicio de un banco de tumores, compartiendo la experiencia nacional y la de los invitados extranjeros.