Un rubor evidente en las mejillas, que poco a poco va cubriendo la nariz y luego afecta todo el rostro, es lo que se observa en las personas con rosácea, una enfermedad crónica que se presenta principalmente en pieles blancas. A medida que la enfermedad progresa aparecen vasos sanguíneos dilatados, acompañados de pústulas o espinillas.
Esta afección suele aparecer después de los 30 años y las mujeres la sufren tres veces más que los hombres. Actualmente, una muy buena alternativa para tratarla es el láser Vbeam, tecnología disponible en Clínica Alemana desde hace cuatro años, periodo en el que ha demostrado óptimos resultados.
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El procedimiento permite acabar con una de las principales características de la rosácea, que es la vasodilatación de los vasos sanguíneos de la superficie cutánea (telangiectasias).
El doctor Jaime Pérez Wilson, dermatólogo de Clínica Alemana, explica que este equipo emite una longitud de onda que es absorbida por la hemoglobina contenida en la sangre y elimina los vasos sanguíneos. De esta manera el color rojo se atenúa notoriamente y a veces queda casi del mismo color que el resto de la piel.
"La ventaja comparativa con los otros tratamientos es enorme, ya que destruye selectivamente los vasos sanguíneos, sin dañar el tejido periférico. En cambio, uno de los métodos tradicionales, como el electrobisturí, es muy doloroso y puede dejar cicatrices en la piel", sostiene el especialista.