Por Josefina Acevedo Ruiz
Periodista de Clínica Alemana de Valdivia
Aproximadamente, dos tercios de los niños tendrá al menos una otitis en
sus primeros tres años de vida. Existen varios tipos, dependiendo de qué zona del oído se infecte, pero durante el invierno, la más común es la otitis media aguda.
Es una inflamación del oído medio (espacio detrás del tímpano). En general, es causada por una infección precedida por un resfriado, una gripe o cualquier otra afección de las vías respiratorias altas.
Se produce un cúmulo de pus y fluidos que presionan sobre el tímpano ocasionando mucho dolor. Es frecuente en los meses fríos y, en algunos casos, es muy grave. En situaciones extremas puede provocar pérdida auditiva, por lo que es fundamental el diagnóstico y tratamiento oportunos.
El doctor Cristián Daszenies, otorrinolaringólogo de Clínica Alemana de Valdivia, explica que la causa de este cuadro es que las trompas de Eustaquio de los niños -un canal que une la nariz y el oído- son más cortas y horizontales que en el adulto, lo que favorece que la secreción de la nariz pase fácilmente al oído, lo que puede provocar la proliferación de virus o bacterias, desarrollando la otitis.
Otras causas que pueden desencadenar esta enfermedad son las infecciones respiratorias de oído recurrentes y la obstrucción infecciosa, mecánica o alérgica de la trompa de Eustaquio. En el caso de que algunos niños presenten otitis media aguda con frecuencia, es decir, tres en seis meses o cuatro en un año, se recomienda la evaluación de un otorrinolaringólogo, ya que podría tener secuelas en el oído o en su audición si no son tratadas correctamente.
Además, hay factores que favorecen esta patología que deben ser controlados, como alergias o algún problema inmunológico. También está demostrado que hay agentes ambientales que intervienen, como la exposición al humo de cigarro y la asistencia al jardín infantil o la sala cuna, por la mayor frecuencia de resfríos.
Diagnóstico y tratamiento
El diagnóstico puede hacerlo el pediatra o el otorrinolaringólogo, quien realiza la exploración del interior del oído con un otoscopio, procedimiento por el cual se visualiza el conducto auditivo. Si se trata de una otitis media, este estudio mostrará el tímpano enrojecido, opaco, inflamado y abombado. Además, se puede encontrar pus en el conducto auditivo en el caso de que exista supuración.