Por Josefina Acevedo Ruiz
Periodista de Clínica Alemana Valdivia
La piel de las personas no está preparada para absorber tanta radiación
UV, por eso durante los meses de verano hay que protegerla con cremas específicas y accesorios como sombreros, anteojos y ropa, especialmente los niños, adultos mayores y personas de piel blanca.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el cáncer cutáneo es causado por la exposición al sol o a fuentes artificiales como las camas bronceadoras (solarium).
Hay que considerar que las personas absorben el 50% del total de radiación UV en los primeros 20 años de vida, por lo que la responsabilidad de los padres de prevenir el cáncer de piel es altísima. Y eso no es todo, ya que el daño se acumula, por ejemplo, con dos insolaciones con ampollas, la persona aumenta 3 a 4 veces el riesgo de tener un cáncer de piel a largo plazo, aunque lleve 10 años sin tomar sol.
Una de las recomendaciones más importantes es el uso de factor 30 como mínimo, por lo menos, 20 minutos antes de la exposición solar para
que penetre y se absorba. Se debe tener especial cuidado de ponerlo en toda la piel, no dejar partes descubiertas y reaplicarlo cada 2 o 3 horas. Además, hay que respetar la fecha de vencimiento y considerar que después de un año no sirve ninguno que esté abierto.
Los tumores malignos de cáncer de piel son tres: el carcinoma basocelular, que puede presentarse como una herida que no cicatriza o como una lesión que crece; el de células escamosas o carcinoma espinocelular, y el melanoma maligno, que es el más agresivo y provoca la muerte de cerca de 48 mil personas al año. Puede desarrollarse en un lunar preexistente o en piel previamente sana.
A continuación, un resumen con algunos artículos relacionados que entregan las principales pautas de precaución y todo lo imprescindible que hay que saber sobre el órgano más grande del cuerpo, la piel.
¿Qué son los lunares o nevos?
Son pequeñas formaciones cutáneas que se desarrollan a partir de los melanocitos, células que se encargan de producir el pigmento de la piel.