Vivir liviano es un tratamiento orientado a motivar cambios de hábitos para que los pacientes lleven una vida saludable y logren una reducción de peso corporal de un 5 a 10%, lo que ha demostrado mejorar significativamente el control de enfermedades asociadas a la obesidad.
Esto es el punto de partida de un tratamiento que debe mantenerse de por vida, y que se inicia con una completa evaluación del paciente por el médico nutriólogo y con exámenes de laboratorio:
• Hemograma y VHS
• Perfiles bioquímico y lipídico
• Insulinemia
• Curva de tolerancia a la glucosa con insulinemias (en pacientes indicados)
• TSH, T4 libre
• ECG de esfuerzo
• Composición corporal por DEXA o bioimpedanciometría
• Calorimetría indirecta
Luego, el médico desarrolla un plan de tratamiento individualizado que incluye consultas con nutricionista y, si es necesario, un programa de acondicionamiento físico con kinesiólogo y control con psiquiatra o psicólogo.
Nutricionista: Evaluación y manejo
La nutricionista del equipo educa y entrega al paciente las herramientas necesarias para bajar de peso y/o mantenerlo, después de un tratamiento médico o quirúrgico. De esta forma, enseña a mantener una vida saludable.
Este profesional cumple un rol fundamental en este proceso:
- Dando a conocer los distintos macro y micronutrientes presentes en los alimentos y su función en el organismo, para lograr comprender e incorporar el concepto de "dieta equilibrada".
- Analizando los diferentes productos dietéticos y sus características.
- Entregando la información para realizar una adecuada lectura del etiquetado nutricional.
- Enseñando a comer fuera de casa sin abandonar su plan de alimentación.
- Explicando en forma práctica a preparar recetas de sopas, guisos, ensaladas y postres hipocalóricos.
Kinesiólogo: Programa de acondicionamiento físico
La actividad física regular y controlada forma parte esencial en el tratamiento del sobrepeso y la obesidad. La actividad física regular favorece:
- La mejoría del consumo de oxígeno
- El incremento de la resistencia física
- El aumento del gasto calórico, con lal consiguiente reducción de peso y contenido de grasa corporal.
- La tonificación de la musculatura.
Todo lo anterior influye en la pérdida y posterior mantención del peso alcanzado, en el control de factores de riesgo cardiovascular (dislipidemia, hipertensión, etc.), y en la mejoría de la autoestima y la calidad de vida. La idea es motivar al paciente para que realice actividad física y así pueda disfrutar de una vida saludable.
El programa está dirigido a aquellos que necesiten disminuir su peso, a quienes requieran una preparación para el tratamiento quirúrgico y a las personas que deben optimizar la pérdida de peso post cirugía.
El programa consta de:
- Evaluación inicial de la capacidad física y composición corporal, con lo que el kinesiólogo plantea un esquema de tratamiento.
- 12 o 24 sesiones de ejercicio aeróbico supervisado, de 90 minutos de duración, tres veces por semana.
- Evaluación final, informe y prescripción de ejercicios para continuar realizando en forma independiente.
Este programa se lleva a cabo en el gimnasio de Kinesiterapia, ubicado en el segundo piso del Centro de Diagnóstico, y está a cargo de un kinesiólogo especialista en entrenamiento.
Psiquiatra o psicólogo: Evaluación de salud mental
Los profesionales en salud mental cumplen un papel muy importante en el tratamiento de la obesidad y en el proceso orientado a alcanzar una vida saludable. Su labor está orientada tanto al periodo preoperatorio como al postoperatorio y a la mantención. El objetivo de este trabajo consiste en identificar factores emocionales, psiquiátricos, cognitivos y conductuales capaces de influir en el éxito del tratamiento médico y quirúrgico. |