| jueves 14 de abril de 2005 |
Un problema de fumadores |
| Suele presentarse con bronquitis crónica y/o enfisema pulmonar, y se manifiesta principalmente con tos y cansancio. |
Anualmente mueren cerca de cinco
millones de personas por causas relacionadas al consumo de tabaco,
según cifras de la Organización Mundial de la Salud
(OMS). Uno de los principales motivos es el desarrollo de la
Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC), una
patología que cada vez es más frecuente a nivel
mundial.De acuerdo al doctor Hernán Cabello, jefe de la Unidad de Enfermedades Respiratorias de Clínica Alemana, en el mundo occidental esta afección es probablemente la cuarta causa de muerte en hombres de edad media y de mayor edad, después de la cardiopatía coronaria, el cáncer pulmonar y los accidentes cerebrovasculares.
Las estadísticas más recientes entregadas por la Asociación Americana de Tórax (American Lung Association), revelan que 15 millones de americanos sufren esta enfermedad.
Según el especialista, en las últimas cinco décadas ha existido una terminología confusa para definir esta afección, sin embargo, actualmente, hay consenso mundial en denominarla Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica porque su principal característica funcional es la obstrucción al flujo aéreo u obstrucción bronquial.
En cuanto a sus causas, el doctor
Cabello explica que a nivel mundial el consumo de
cigarrillo es el principal responsable, ya que sobre el
90% de los casos es secundario al tabaco. "Las
partículas nocivas o gases tóxicos inhalados producen
una respuesta inflamatoria anormal, la que origina lesiones en la
vía aérea y en los pulmones", sostiene.
Se estima que otros factores de riesgo capaces de incrementar los
efectos del tabaco o disminuir la capacidad defensiva del
organismo, son el bajo peso al nacer, desnutrición,
infecciones respiratorias e hiperreactividad bronquial.
Signos que delatan el
problema
En la gestación de la Enfermedad Pulmonar Obstructiva
Crónica, suelen estar presentes dos patologías
relacionadas estrechamente entre sí: la bronquitis
crónica y el enfisema pulmonar. En general, coexisten ambas
con predominio de una u otra, sin embargo, sólo se puede
hablar de EPOC cuando se presentan con obstrucción bronquial
(ver recuadro).
Es por esto que los principales síntomas son tos crónica, generalmente con mucosidades, y disnea o cansancio. Los afectados también sienten el pecho apretado y ahogos, además de escuchar una especie de "pito" al respirar (sibilancias).
Por eso es recomendable que todo fumador que
presente un cuadro como éste por un tiempo prolongado, sea
evaluado por un especialista, quien realizará un examen
llamado espirometría para ver si hay obstrucción
bronquial. Si se confirma el diagnóstico, el mismo
procedimiento permitirá cuantificar la gravedad del
problema.
El tratamiento de esta enfermedad, generalmente progresiva y a
veces irreversible, es de tipo médico. Lo más
importante es abandonar el tabaco e iniciar una terapia
farmacológica para dilatar los bronquios y evitar la
obstrucción. Además, se debe realizar una
rehabilitación física que consiste en ejercicios para
sacar el máximo provecho a la capacidad respiratoria.
Sin embargo, en los casos más graves se puede recurrir a un tratamiento quirúrgico. Los tipos de cirugía que se ofrecen en forma excepcional son básicamente tres: la bulectomía, que es la resección de bulas o bolsas de aire; la reducción del volumen pulmonar eliminando zonas muy enfisematosas, y por último, el trasplante pulmonar.
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La bronquitis crónica se presenta con tos y expectoración por más de tres meses durante dos o más años consecutivos, en un paciente en el cual otras causas de tos crónica han sido excluidas. Se caracteriza por una hipertrofia de las glándulas mucosas de los bronquios medianos y mayores, con un componente inflamatorio leve o moderado. El enfisema pulmonar se manifiesta con sensación de cansancio o disnea. Consiste en un aumento permanente de los espacios aéreos responsables del intercambio gaseoso con destrucción de las paredes alveolares. El único examen que puede confirmar la existencia de enfisema es la biopsia pulmonar. Sin embargo, un scanner de tórax puede mostrarlo en una etapa temprana, con lo que se evita una biopsia. La radiografía sólo lo detecta en etapas avanzadas. |